Tus ojos, mis manos, y otros desiertos.

—«Hace más de trescientos poemas que no escribo la palabra horizonte. Por algo serás». 'Será', en "Pintura roja y papel de fumar".

escena XXXVIII

_
_
_
No hay ninguna vergüenza
en las casualidades.
Una piedra caliente
dando vueltas en el aire.
El error perfecto.
Barro, agua, arena, nube,
y una azarosa célula
dividiéndose en un rincón.
Una malformación imprevista
que resulta ser un milagro.
Ponerse de pie, ver más lejos.
La lluvia, la sombra, la sed.
El azar más acertado.
Tropezarme con ella
al doblar una esquina
y fundar un lenguaje,
una civilización, una estirpe.
Respirar de ese aliento.
No poder respirar sin ese vaho.
No hay ninguna indignidad
en la suerte del mundo.
_

esce38

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada el julio 31, 2020 por en Uncategorized.
Follow Tus ojos, mis manos, y otros desiertos. on WordPress.com

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Únete a 495 seguidores más

A %d blogueros les gusta esto: