Tus ojos, mis manos, y otros desiertos.

—«Hace más de trescientos poemas que no escribo la palabra horizonte. Por algo serás». 'Será', en "Pintura roja y papel de fumar".

intermitente


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Ella es la terminal de aeropuerto
con paneles informando del retraso
de todos mis vuelos.
O de la cancelación del último.
Es una alarma intermitente,
un teléfono en llamas,
el polo magnético de todas
las brújulas, o la avería de la mía.
Ella es un andén nevado, las huellas
de una multitud excluyente,
el espacio vacío entre la gente
que me impide el paso y el aliento.
Es el tiempo que pasa cuando pasa,
o cuando no termina nunca de pasar.
Es cuando pasa su mano —y todo pasa—,
o cuando pasa de largo, y el reloj se para.
Ella es una hoguera de hielo
donde mis manos se queman de frío.

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Información

Esta entrada fue publicada el diciembre 26, 2014 por en de ese arte (cuaderno de invierno).
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