Tus ojos, mis manos, y otros desiertos.

—«Hace más de trescientos poemas que no escribo la palabra horizonte. Por algo serás». 'Será', en "Pintura roja y papel de fumar".

scroll

 

Una foto en blanco y negro con el rótulo «no poetry»

Un anuncio de negocios raros y súper_________ rentables.
Un poema de alguien relativa_________ mente conocido.
El palmarés de unos premios de lotería literarios.
Un anuncio de mochilas de duración eterna.
Una pintura moderna, ausente e intelec_________ tual.
Alguien cortando carne con pre______cisión de cirujano.
Un anuncio de apartamentos vaca_________ cionales.
Una máquina forrando pelo_________ tas (¿de tenis?).
La noticia de una injusticia_________ (sólo la noticia).
Un anuncio de blocs de oferta _________ (en blanco).
Una todóloga pontificando con un parche de pirata.
Una foto de grupo en la playa: todos sonríen menos uno.
Un afamado cocinero guisando unas patatas a lo progre.
Botas de alta montaña con un claro propósito urbano.
Alguien declamando algo_________ con bigote.
Habilidosos futbolistas anunciando coches o seguros.
Un gato (vivo en el vídeo, _________ ahora no se sabe).
Una librera recomendando sonriente unas sobras completas.
«El arte de la guerra» de Sun Tzu, como manual de negocios.
Jóvenes bailando, bebiendo, comiendo ______jóvenes.
Botellas para submarinistas. Chaquetas para moteros.
Una guitarra. Esa guitarra. La maldita guitarra.
El programa de meditación social de Schrödinger.
La mano de un amo acariciando al amo de un perro.
Un tatuaje molón, en chino, que dice «wan tun frito».
Una actriz sudada recomendando un gimnasio seco.
Otro poema. Muchos poemas. Todos los poemas.
El monólogo de un humorista punki_________ y muerto.
La presentación de un libro (regalan botella de aceite).
Un intenso debate filosófico sobre Forjado a Fuego.
Una niña muy graciosa_________ en italiano.
Gráficos de barras: cotización diaria del desconsuelo.
Otra vez la maldita bendita guitarra maldita.
Un puñetazo._________ Un culo. Lanzamiento  de penalty.
Alguien reparando una silla que siempre estuvo allí.
Una coach asegurándote que toda la culpa es tuya.
Una jornada mundial a favor de la_________ incertidumbre.
Un Kraken emergiendo desde su sillón presidencial.

Esa foto tuya que me obliga a apagar el teléfono.

Deja un comentario

Información

Esta entrada fue publicada el febrero 24, 2025 por en Uncategorized.
Follow Tus ojos, mis manos, y otros desiertos. on WordPress.com

Introduce tu correo electrónico para suscribirte a este blog y recibir avisos de nuevas entradas.

Únete a otros 166 suscriptores