Tus ojos, mis manos, y otros desiertos.

—«Hace más de trescientos poemas que no escribo la palabra horizonte. Por algo serás». 'Será', en "Pintura roja y papel de fumar".

[senti] [miento/e]

Los gritos ya no producen eco,

los destellos ya no emiten frecuencias,

los roces, aún leves, no transmiten corriente

alterna

continua

intermitente

No hay sed, no hay hambre,

no hay sueño por siglos de desvelo,

no queda piel con terminaciones nerviosas

sensibles,

irascibles,

contagiosas.

Pero queda un rastro, un sendero,

una cicatriz que ni cierra ni termina,

un silencio quedo como un hueco entre los brazos

ni ruido,

ni motivo,

en pedazos

 

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Información

Esta entrada fue publicada el abril 15, 2011 por en La maniobra de Heimlich (poesía).
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