Tus ojos, mis manos, y otros desiertos.

—«Hace más de trescientos poemas que no escribo la palabra horizonte. Por algo serás». 'Será', en "Pintura roja y papel de fumar".

Nadie sabe

voy a abrazar bocanadas de humo

y a cantar rockandroles destemplados,

voy a sembrar quimeras desoladas

y a regarlas, mimarlas, cultivarlas.

Nadie sabe. Ni tú, ya.

voy a escribir puntadas sin hilo,

a coser a puñaladas las madrugadas,

a no besar más tu fantasma al acostarme,

y a escupirle a la cara a las despedidas.

Tal vez salpique…

Y si voy, digo, a hacer todas esas cosas,

más me valdría empezar cuanto antes,

por si acaso, de nuevo, me arrollasen

los días, las horas, el tiempo sin saber de tí.

Nadie sabe, ni yo, ya.

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Esta entrada fue publicada el abril 24, 2011 por en La maniobra de Heimlich (poesía), Uncategorized.
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