Tus ojos, mis manos, y otros desiertos.

—«Hace más de trescientos poemas que no escribo la palabra horizonte. Por algo serás». 'Será', en "Pintura roja y papel de fumar".

[esp;refl;perpl] ejo

_________________

Una mujer sostiene en una mano
algodones manchados
de restos de maquillaje.

Está sentada frente a un espejo
—cómo quien frente a un abismo lo hiciera—,
evaluando
si la grieta que cruza el cristal
también le pertenece.

De sobras sabe que
es tan solo un vidro quebrado
por una oscura y doble rendija,
por una diagonal imperfecta.

Y aunque no haya aristas, ni esquirlas
ni filos que corten, ni vértices
que desgarren,
ella confunde entre sus manos
rimmel con hollín, carmín con sangre,
y algodón por alambre de espino.
Aunque ella canonice en su rostro
el rastro de sal de la lágrima
y la leve arruga del gesto forzado.

Y permanezca sentada frente a su reflejo,
cómo quien frente a un futuro lo hiciera.

___________

mirror

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada el mayo 2, 2014 por en Como quien de eterno caer padece.
Follow Tus ojos, mis manos, y otros desiertos. on WordPress.com

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 378 seguidores

A %d blogueros les gusta esto: