Tus ojos, mis manos, y otros desiertos.

—«Hace más de trescientos poemas que no escribo la palabra horizonte. Por algo serás». 'Será', en "Pintura roja y papel de fumar".

decibelios

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Tomo una cerveza
en una plaza.
La gente pasa. Hablan
muy alto.
Parece que tienen
la necesidad
de gritarse.
Casi no se oye
el violín
de una joven
rubia
que pide la voluntad
bajo un árbol.
Hablan tan alto que apenas
escucho
lo que me digo.
Es curioso —pienso—,
otras veces,
de esas tanta veces
en las que no estás,
te escucho tan alto,
tan claro, tan cerca,
que nada puede
a esa voz.
Pero la gente pasa
y se grita.
Intento seguir
escuchándote
dentro.
Seguir escuchándote
en esta pandemia
de soledad.

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terraza

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Esta entrada fue publicada el octubre 17, 2014 por en Tus pies descendiendo de los pedestales (poesía).
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