Tus ojos, mis manos, y otros desiertos.

—«Hace más de trescientos poemas que no escribo la palabra horizonte. Por algo serás». 'Será', en "Pintura roja y papel de fumar".

creo


 

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Andar de madrugada
por una calle mojada
se parece un poco
a pisar tus propias huellas
en un espejo.
Pero resbala menos.

Entrar, antes del alba,
en la boca iluminada
del subterráneo
tiene algo de expiación,
que tirita en tu espalda
con la sacudida del vagón.

Acechar tu sueño
en el momento previo
a que el día te acuda
debe ser parecido. creo,
a convertirse en testigo
de la fundación del mundo.

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pavements

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Esta entrada fue publicada el enero 15, 2015 por en de ese arte (cuaderno de invierno).
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