Tus ojos, mis manos, y otros desiertos.

—Hace más de trescientos poemas que no escribo la palabra horizonte. Por algo serás. 'Será', en "Pintura roja y papel de fumar".


 

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Aquí yace un tipo normal. Un hombre
que contagió su desolación a los aviones.
Un hombre que manchó de luz
el horizonte, con sus ojos entornados.
Alguien que fue durante un tiempo
como fueron los hombres antes
de que el hombre olvidara a los caballos,
Yace aquí un hombre que quiso
y no quiso irse, que señaló
con su dedo tembloroso las estrellas
y las líneas que unen las constelaciones.
Un tipo con vocación de pozo de agua,
de poco de tregua, de trozo de lengua.
Un hombre, como todos, hecho de pulso
y de ceniza. Hecho de sangre,
de nervio y de pavesas de humo
que huyen por las horas de la tarde.
Aqui yace un hombre hecho de cauce seco
de un río extraviado. Aquí yazco yo,
en el párrafo escrito en el trozo
de lápida que queda bajo la hierba.

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arlington-national-cemetery

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Esta entrada fue publicada el mayo 30, 2016 por en Uncategorized.
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