Tus ojos, mis manos, y otros desiertos.

—Hace más de trescientos poemas que no escribo la palabra horizonte. Por algo serás. 'Será', en "Pintura roja y papel de fumar".


 

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_________ XXX

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Anotó
la situación exacta de cada árbol.
Apuntó su especie, sus dimensiones,
las grietas de cada tronco, e hizo
un esquema aproximado
de todas las ramificaciones.

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Así mismo,
ubicó los claros, los senderos,
los nacimientos de los matorrales,
de los líquenes y los zarzales.
Dio cuenta de la estacionalidad
de las flores, de las hojas y los frutos.

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Finalmente,
aguardó a la anochecida
y desde la entrada del bosque
—si es que ese espacio es factible—,
y usando el papel como antorcha,
prendió fuego a la espesura.

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Curiosamente,
el mapa y el monte ardieron
acompasados como la rotación del mundo

_
(y todas las guitarras
se estremecieron en sus estuches).

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Esta entrada fue publicada el julio 29, 2016 por en Uncategorized.
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