Tus ojos, mis manos, y otros desiertos.

—«Hace más de trescientos poemas que no escribo la palabra horizonte. Por algo serás». 'Será', en "Pintura roja y papel de fumar".

Cuentas

 

Tengo

un cordón con cuentas de colores

que arranqué de su camisón,

hace ya cerca de un año.

Lo llevo conmigo, como un amuleto,

como una autopsia, como un relicario.

He contado sus cuentas incontables veces,

tantas, que he perdido la cuenta.

Y la cuenta de los días.

Esta mañana

(precisamente esta mañana),

al sacarlo del bolsillo, cedió

un extremo,

y todas las cuentas

de colores

cayeron

al suelo.

Recuperé dos de ellas.

El resto debe permanecer

rodando bajo los pies de los transeúntes,

esperando a que un día la luna amanezca.

Yo aprieto los puños y sigo adelante.

 

 

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Esta entrada fue publicada el febrero 21, 2011 por en La maniobra de Heimlich (poesía).
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