—«Hace más de trescientos poemas que no escribo la palabra horizonte. Por algo serás». 'Será', en "Pintura roja y papel de fumar".
Llueve en el fin del mundo
como si nunca antes lo hubiera hecho.
Llena el agua los surcos,
anega y riega y juega en los charcos,
y las gotas estallan violentas,
como disparos mojados.
Llueve en el fin del mundo,
en mi puerta, en mi techo,
sobre mí.
Para que en otros parajes
la brisa cálida y tierna lama
sus manos y su pelo,
para que ese agua se filtre desde aquí
y fluya, camine, viaje, vuele, nade…
y moje sus pies
a sus pies.