Tus ojos, mis manos, y otros desiertos.

—«Hace más de trescientos poemas que no escribo la palabra horizonte. Por algo serás». 'Será', en "Pintura roja y papel de fumar".

En el mismo lugar

Anoche llovió sobre mí.

Y desde mí.

Estuve en un bar, bebiendo, mirando por los cristales.

Y lloví sobre el papel donde escribía esto.

Había un partido en la televisión

y la gente vociferaba.

También llovía sobre el campo.

Pagué, y el camarero me dijo:

-está lloviendo-

-Yö también- le contesté.

Salí a la calle

y le grité a la lluvia

que sigo estando en el mismo lugar.

Y mirando al sur, el aguacero ahogó cualquier eco.

La lluvia y yo, llovimos.

 

Deja un comentario

Información

Esta entrada fue publicada el mayo 4, 2011 por en La maniobra de Heimlich (poesía).
Follow Tus ojos, mis manos, y otros desiertos. on WordPress.com

Introduce tu correo electrónico para suscribirte a este blog y recibir avisos de nuevas entradas.

Únete a otros 166 suscriptores