Tus ojos, mis manos, y otros desiertos.

—«Hace más de trescientos poemas que no escribo la palabra horizonte. Por algo serás». 'Será', en "Pintura roja y papel de fumar".

mi huída

Se confunden, se derriten, se remiendan,

los recuerdos de los brazos que rodean.

Se congelan los segundos y las sombras.

Testamentos olvidados y desnudos.

Dime:

¿Cómo se abandona?

¿Cómo se camina?

¿Cómo se respira en el naufragio?

.

Se deshacen, se desatan, se deshilan,

lazos invisibles que achican espacios.

Se destierran los huecos de los pliegues.

Números rojos de las esperanzas.

Dime:

¿Cómo se huye?

¿Cómo se escapa?

¿Cómo se cruzan desiertos perennes?

.

Mi huída es una puerta giratoria.

Sin salida, sin descanso, sin memoria.

.

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Esta entrada fue publicada el junio 1, 2013 por en La maniobra de Heimlich (poesía).
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