Tus ojos, mis manos, y otros desiertos.

—«Hace más de trescientos poemas que no escribo la palabra horizonte. Por algo serás». 'Será', en "Pintura roja y papel de fumar".

onderzetters

El cristal suda al abrigo del ventilador

mientras subo las escaleras de esa playa,

por segunda vez.

.

Es un disparate.

.

Me llenan el vaso, lo acercan.

Y lo recojo antes de que toque la mesa,

antes de que aterrice

.

en el lugar preciso.

.

Os miro a los ojos y escucho vuestras voces,

mientras la ciudad se derrite.

Confundimos idiomas y acentos y sueños,

vaciando los platos y las quimeras.

.

Y la playa es una isla y la isla es un libro,

y en el libro, los naúfragos,

sobreviven.

.

Descubro, por azar,

al golpear mi cabeza contra las vigas del techo,

mi verdadera vocación:

seré corrector de posavasos.

.

El mejor de los disparates.

.

disbarat

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Esta entrada fue publicada el julio 2, 2013 por en La maniobra de Heimlich (poesía).
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