Tus ojos, mis manos, y otros desiertos.

—Hace más de trescientos poemas que no escribo la palabra horizonte. Por algo serás. 'Será', en "Pintura roja y papel de fumar".

Como quien se adentra en la niebla

 

Como quien se adentra en la niebla

escudriño los ojos que me retan

desde el fondo de los cajones,

desde la cima de todas las alturas.

 

Mírame, disipa la bruma que acompaña

a los pasos, a las esperas,

a las trampas que nos tendieron.

 

Como quien hunde el mismo cuchillo

en la misma carne marchita,

atesoro los ecos que resuenan

en los salones vacíos de la memoria.

 

Háblame.

Cobíjame de la ventisca que nos embiste

con el hueco de las palmas de tus manos,

para salvarnos de todos los temporales.

 

Como el que dobla sempiternas esquinas

y esquiva los golpes en los zagüanes,

me oriento en el archipíelago de luces

que la noche brinda a los sedientos.

 

Vuélvete. Que tu pelo refleje las lunas,

que se pueblen los cielos de caminos,

y que tu piel me escampe y me amanezca.

 

 

niebla

2 comentarios el “Como quien se adentra en la niebla

  1. Pingback: Poemas de David Yeste | Fragments de vida

  2. blocdejavier
    febrero 27, 2015

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Esta entrada fue publicada el octubre 22, 2013 por en La maniobra de Heimlich (poesía).
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