—«Hace más de trescientos poemas que no escribo la palabra horizonte. Por algo serás». 'Será', en "Pintura roja y papel de fumar".
_____________________________
Los habitantes de la niebla rezan
para que eclipse la luz que amamanta,
para que anide en los párpados
el velo y la telaraña.
Acometen contra la primavera
como quien embiste pelvis y cinturas,
a tientas en la penumbra.
Golpes de riñón, espasmos,
que derriban la empalizada
de cualquier amanecer posible.
Alzan, sí, sus cabezas,
hinchan así sus pulmones
de brumas y de vapores,
y lloran la carcajada
en silenciosa diástole.
Pisan, y no adivinan
si en su larga travesía
sus pies se hunden en barro,
o caminan sobre una nube
de lágrimas y cadáveres.
Los habitantes de la niebla saben
que mudarán la piel de sus almas
deshilachada en jirones
por los filos de la mañana.