Tus ojos, mis manos, y otros desiertos.

—«Hace más de trescientos poemas que no escribo la palabra horizonte. Por algo serás». 'Será', en "Pintura roja y papel de fumar".

sacarina


 

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Después de tanto tiempo
empeñado en amansar madrugadas
caigo en la cuenta
de que es preferible
dejarse morder bien fuerte
por sus dientes afilados.
Aprendo eso
justo cuando la noche
descorre su cremallera
de silencio blando,
cuando deja caer al suelo
su cota de malla.
Amanece un lunes
como cualquier lunes de invierno:
la neblina se disipa
con el calor del recuerdo
y el termómetro te dispara
por la espalda.
Aprendo también,
a tomar el café sin azúcar
ni sacarina.
Y a imaginarla
en el humo
de la taza.

_

coffe

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Esta entrada fue publicada el enero 12, 2015 por en de ese arte (cuaderno de invierno).
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