Tus ojos, mis manos, y otros desiertos.

—«Hace más de trescientos poemas que no escribo la palabra horizonte. Por algo serás». 'Será', en "Pintura roja y papel de fumar".

director’s cut


 

_

Los ojos medio entornados
me permiten conservar
cierto desenfoque
sobre la realidad.
Es narcótico
deformar los contornos,
por ejemplo,
de ausencias y silencios,
desvirtuar las sospechas.
Es analgésico difuminar
las dudas.
Aunque sea solo a medias,
consigo desfigurar
el peso marmóreo
de lo objetivo,
el lastre asfixiante
de lo empírico.
Mis ojos medio entornados
—lo mejor de mí, dicen,
después de mis manos
a medio abrir—
iluminan tu regreso,
aunque eso no pase.

_

editing1

Deja un comentario

Información

Esta entrada fue publicada el enero 14, 2015 por en de ese arte (cuaderno de invierno).
Follow Tus ojos, mis manos, y otros desiertos. on WordPress.com

Introduce tu correo electrónico para suscribirte a este blog y recibir avisos de nuevas entradas.

Únete a otros 166 suscriptores