Tus ojos, mis manos, y otros desiertos.

—«Hace más de trescientos poemas que no escribo la palabra horizonte. Por algo serás». 'Será', en "Pintura roja y papel de fumar".

acogida de un domingo por la mañana


 

_

Trata a la noche que huye
con sumo cuidado,
como si fuera un cachorro
que muerde tu mano, jugando.

Sangra un poco, lo suficiente
para que sepan que estás ahí,
pero mantente un tanto
apartado del centro de todo.

Ruega ser palabra en su boca,
si es que resulta imposible
ser boca en sus labios,
chispa en presencia de oxígeno.

Mira hacia el sol, directamente,
durante algunos segundos.
Luego cierra fuerte los párpados
y busca su silueta en los destellos.

Te pongas como te pongas,
el domingo viene y pasa
—con sus zapatos de plomo—
por encima de mis cadáveres.

_

huevos-y-jamon

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Esta entrada fue publicada el febrero 22, 2015 por en de ese arte (cuaderno de invierno).
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