Tus ojos, mis manos, y otros desiertos.

—«Hace más de trescientos poemas que no escribo la palabra horizonte. Por algo serás». 'Será', en "Pintura roja y papel de fumar".

inconmensurable (irresoluble)

_________________
_

_

_

¿cuánto penetra el agua en la playa?
¿cuánto la arena en la línea
de la cintura del mar?

Pongamos que se trata
de una ecuación irresoluble.
De una fórmula secreta que relaciona
los brazos abiertos de la tierra
con la salinidad del océano
que la mece.
Solo así se despeja la incógnita
que surge cuando sumerges los pies
en la orilla,
o cuando la luna,
en su caprichoso menguar o crecer,
provoca la arritmia de las mareas.

¿cuánto cala un nombre en la piel?
¿cuánto la piel se abre al recibirlo?

Supongamos que la magia de la ósmosis
permeabiliza el cuero a una presencia,
a una cercanía, a un sonido.
Que los poros son bocas que beben,
vasos que comunican,
que se vacían.
Algo así como el magnetismo inconmensurable
entre dos polos que ignoran
sus semejanzas.

¿cuánto vértigo produce un abismo?
¿cuánto alivio, un aterrizaje?

_

cinta-métrica

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada el abril 12, 2015 por en Lecciones de anatomía para suicidas inexpertos.
Follow Tus ojos, mis manos, y otros desiertos. on WordPress.com

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 404 seguidores

A %d blogueros les gusta esto: