Tus ojos, mis manos, y otros desiertos.

—«Hace más de trescientos poemas que no escribo la palabra horizonte. Por algo serás». 'Será', en "Pintura roja y papel de fumar".

café

________________

_

_

_

El amanecer, rojo como un iris cansado,
con los bordes precisos de trazo de tinta.

Los pasos, los pasos, en cambio, sonando
de la misma manera que la fruta derribada.

Y los latidos acompasados a la apnea
de la prisa, a la arritmia del pulso.

El día agazapado tras el segundero,
camufladas las horas en el temblar del labio.

La tarde prometiendo la celeridad
que el estómago de la mañana no digiere.

El hueco, por fin, de las manos convertido
en hogar de dudas y tautologías,
en el depósito transitorio de la espera,
en las persianas bajadas de la cocina,
mientras borbotea el café en el fuego.

_

mokapots_corby_wide

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada el abril 22, 2015 por en Lecciones de anatomía para suicidas inexpertos.
Follow Tus ojos, mis manos, y otros desiertos. on WordPress.com

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 448 seguidores

A %d blogueros les gusta esto: