Tus ojos, mis manos, y otros desiertos.

—«Hace más de trescientos poemas que no escribo la palabra horizonte. Por algo serás». 'Será', en "Pintura roja y papel de fumar".

aún

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El espejo es un libro con las esquinas ardiendo
y mi cuerpo apenas se contiene entre sus márgenes.
Se edifica la silueta con un alfabeto
de cenizas, de áscuas y de pavesas.

¿Qué hay detrás de ese cristal?
¿Qué, tras el canto astillado
que dibuja un árbol de ramas retorcidas?

Esa cara con arrugas, mi espejo, que promete
más surcos, más profundos, más escritos.
Más abigarrado el texto en la cuartilla,
más notas al pie, más bandadas de aves migratorias.

¿Qué sobrevive detrás de ese semblante?
¿Qué se imprime en el nitrato de plata
del fondo de la retina?

Acaso el rescoldo que da lumbre al iris
y clava un destello en el vidrio
para que el rostro se ilumine

______________________________aún.

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espejo

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Esta entrada fue publicada el abril 29, 2015 por en Lecciones de anatomía para suicidas inexpertos.
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