Tus ojos, mis manos, y otros desiertos.

—Hace más de trescientos poemas que no escribo la palabra horizonte. Por algo serás. 'Será', en "Pintura roja y papel de fumar".

incluso

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He sobrevivido
a numerosos
fines del mundo
—anunciados y falsos
como promesas de amante—.

He seguido en pie
después de incontables
apocalípsis utópicos
que nunca llegaron
a acontecer.

Incluso,
en los mínimos desastres,
en las tragedias minusculas,
muchos tipos se volvieron
hacia mí,
preguntando:

— ¿Qué hacemos ahora?

Como si yo supiera, como
si yo conociera la respuesta,
de no ser una inventada,
encontrada antes
en una película,
o en las páginas de un libro.

Pero también me hundí,
reventé en mil pedazos,
por la nimiedad más absoluta:
una finta, una ausencia,
un avión con retraso, un vaso,
una esquina mal doblada,
un no seguirte el paso.

Incluso,
alguna vez,
en los días brillantes,
te volvías hacia mí,
y preguntabas:

— ¿Qué hacemos ahora?

Como si yo alcanzara, como
si yo comprendiera la pregunta,
de no ser una
nunca antes imaginada,
ni en los libros, ni en las sombras,
ni en las hojas de los árboles.

_


incluso

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Esta entrada fue publicada el mayo 5, 2015 por en Lecciones de anatomía para suicidas inexpertos.
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