Tus ojos, mis manos, y otros desiertos.

—«Hace más de trescientos poemas que no escribo la palabra horizonte. Por algo serás». 'Será', en "Pintura roja y papel de fumar".

cefalea

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Se ha quedado la noche espesa y pegajosa, suda
todo el calor que le vertió la jornada.
Se nota en los pasos, apenas resuenan,
apenas se reconcilian con sus propias sombras.
Por esas arterias casi embozadas
la piel se pega a la ropa del transeúnte,
se deshilachan los destellos en las espinas
de las flores muertas de los jardines.
Por la siguiente esquina se accede a un puente
y tal vez le alcance algo de brisa,
un poco de vértigo, una pista, un resbalón,
para resolver este maldito acertijo.

El calor no ayuda a la tinta.
Ni al dolor de cabeza.

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James Stewart - vertigo

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Esta entrada fue publicada el junio 7, 2015 por en Lecciones de anatomía para suicidas inexpertos.
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