Tus ojos, mis manos, y otros desiertos.

—«Hace más de trescientos poemas que no escribo la palabra horizonte. Por algo serás». 'Será', en "Pintura roja y papel de fumar".

XIII


 

_

_

_

Hace cuatrocientos años
sobre un escenario,
o en la cabeza de un poeta,
el rey Lear reclamaba una noche
que no tuviera compasión
ni de los cuerdos ni de los locos.
Una noche como aquella,
terrorífica de ira de los cielos,
de temporal y de frío y de sombras.
Tomaba posesión de esa noche,
el viejo Lear,
el pobre y demente rey,
para que su piel y sus ojos
sufrieran un tormento comparable
al de su cabeza,
al de su, ya, desacompasado corazón.

No hemos cambiado tanto,
acaso en la ambición:
yo esta tarde me conformaría
con un poco de lluvia.

_

7267_1

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada el diciembre 24, 2015 por en intentario.
Follow Tus ojos, mis manos, y otros desiertos. on WordPress.com

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 422 seguidores

A %d blogueros les gusta esto: