Tus ojos, mis manos, y otros desiertos.

—«Hace más de trescientos poemas que no escribo la palabra horizonte. Por algo serás». 'Será', en "Pintura roja y papel de fumar".


 

_

_

_

Las cosas tienen esa extraña vocación
de sobrevivirnos. De mirarnos
desde su inercia inocente y estática.
Tienen la habilidad de perdurar, de ser
siempre, y eternamente, eso: cosas.

No hablan de la muerte, pues, las cosas,
no les preocupa la fractura, la falta
de latido o la combustión espontánea.

Incluso rotas, siguen siendo cosas.
Cosas rotas desde sus grietas,
sus añicos o sus restos calcinados.

Aún proyectan sombras, esa cosas,
si la luz y la geometría les son propicias.
Y propician con sus formas, por contraste,
el negativo de las horas y del vacío.

Nos obcecamos en poseer las cosas,
con el pertinaz denuedo del pesimismo.
Pero sólo alcanzamos a nombrarlas.
Y hacemos bien: mientras no estamos
nombrando las cosas

somos______________________casi
tan cosas
______________________como ellas.

Y ellas, ____________________ nada,
si no son nombradas.
_

3664050988_4dd16df510

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada el junio 3, 2016 por en Uncategorized.
Follow Tus ojos, mis manos, y otros desiertos. on WordPress.com

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 420 seguidores

A %d blogueros les gusta esto: