Tus ojos, mis manos, y otros desiertos.

—Hace más de trescientos poemas que no escribo la palabra horizonte. Por algo serás. 'Será', en "Pintura roja y papel de fumar".


 

_

_

_

ASÍ OSCURECE mi ciudad, esta tarde,
plagada de chimeneas abandonadas
y transvestidas de extraño homenaje
a fábricas extintas y hueras.
A pie, cansado —mi coche ha vuelto
a detenerse— se perlan las farolas
de luces amarillas. Tiempo de manos
en los bolsillos, de armarios abiertos.
Tiempo de todas las dudas disfrazadas
de excusa, de luego ya, si eso. Así,
es tiempo de padres arrastrando niños
como cometas. De escaparates
que se sacuden de la cáscara del verano.
Así, mientras mi ciudad oscurece hoy
como un palimpsesto eternamente reescrito,
paseo y paso, paso y paseo
como si estuviera un poco —sólo un poco—,
así, hoy, desafinado.

_

desafinado

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada el septiembre 26, 2016 por en Uncategorized.
Follow Tus ojos, mis manos, y otros desiertos. on WordPress.com

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 364 seguidores

A %d blogueros les gusta esto: