Tus ojos, mis manos, y otros desiertos.

—Hace más de trescientos poemas que no escribo la palabra horizonte. Por algo serás. 'Será', en "Pintura roja y papel de fumar".

armisticio


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digamos soñar en rojo, abrir
un poco los ojos para que el rojo
se mezcle con el azul tenue
de los dígitos del despertador,
digamos tenue y gradual amalgama
controlada por la piel del párpado,

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digamos ruidos, tal vez anaranjados,
escuchar el viento moviendo trastos
en la terraza, pensar los golpes
como pasos, como amenazas,
como portazos y despedidas azules

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digamos que, a veces, se calla el latido
gris en el tímpano, que firma una suerte
de tregua silente en el cráneo, una paz
blanca y afilada, digamos que aprovecho
ese armisticio fingido para cosechar
un nuevo lienzo, para maniatar tu sombra,
para calcular, verde y pálido,
cuánto se demora la madrugada

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dusk-63-2012

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Esta entrada fue publicada el enero 23, 2017 por en Uncategorized.
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