Tus ojos, mis manos, y otros desiertos.

—Hace más de trescientos poemas que no escribo la palabra horizonte. Por algo serás. 'Será', en "Pintura roja y papel de fumar".

12/04/2017

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Tumbada en la hierba adivinas
formas en las nubes, conjeturas
siluetas improbables, conectas
las orillas plagadas de algas
con las huellas que se van borrando.
Tumbada en la hierba piensas
en el hambre y en el hombre,
en la guerra y en las garras
que se clavan, homogéneas
en todos los cerebros posibles,
con las neuronas vibrando
el harmónico de las cuerdas del arpa.
Tumbada en la hierba sabes
que nunca te tumbaste en la hierba
y, sin embargo, acomodas tu cuerpo,
cruzas ahora la manos sobre el pecho,
finges estar muerta, y las nubes
se detienen ahora para siempre.

Y la hierba sufre agujetas.

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Esta entrada fue publicada el abril 12, 2017 por en Uncategorized.
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