—«Hace más de trescientos poemas que no escribo la palabra horizonte. Por algo serás». 'Será', en "Pintura roja y papel de fumar".
ella se quiere ir.
Pero no es un huir de aquí,
ni de mí -ojalá-.
Sólo es que ella se quiere ir.
.
Cómo quien se va de sí,
cómo quien da otro paso.
No atrás. Ni tampoco uno más.
Si no tal vez ir, para saber qué es dejar
otro lugar,
y volver,
aquí,
de momento.
.
Ella ya se fue antes.
Yo la vi marchar.
Y la vi regresar.
Sólo fue, quizá, un coger carrerilla.
Una rampa de lanzamiento.
.
Miento:
no una rampa, ni una trampa.
En todo caso una escala,
un mirar la veleta y ver
para dónde sopla el viento.
.
Ella se quiere ir:
fuerza aterrizajes y corta amarras.
Colecciona horizontes, pero no atesora
ni casas, ni cosas, ni espejos ni sombras…
Acaso sonrisas.
Le presto la mía para su maleta.
O para cuando vuelva.