Tus ojos, mis manos, y otros desiertos.

—«Hace más de trescientos poemas que no escribo la palabra horizonte. Por algo serás». 'Será', en "Pintura roja y papel de fumar".

Cobarde

Una palabra, a veces,

nos encaja, como una llave en una cerradura,

como la última pieza de un puzle. Del revés.

.

O te recorta,

como siguiendo la línea de puntos,

con unas tijeras afiladas. Juego de niños.

.

Una palabra,

de mi talla, de mi sombra, de mi tamaño,

que completa, define, dibuja y detalla. Fiel.

.

Yo, Sísifo, empujo

montaña arriba, esa palabra,

limando sus aristas a cada vuelta. Esfera.

.

Y cuando rueda,

ladera  abajo, con estruendo,

atropella y imprime mi imagen. En negativo.

.

En el suelo,

como esas siluetas de tiza

de los muertos de las películas. Fin.

silueta tiza

Deja un comentario

Información

Esta entrada fue publicada el mayo 3, 2013 por en La maniobra de Heimlich (poesía).
Follow Tus ojos, mis manos, y otros desiertos. on WordPress.com

Introduce tu correo electrónico para suscribirte a este blog y recibir avisos de nuevas entradas.

Únete a otros 166 suscriptores