Tus ojos, mis manos, y otros desiertos.

—Hace más de trescientos poemas que no escribo la palabra horizonte. Por algo serás. 'Será', en "Pintura roja y papel de fumar".

recargando

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Viene la sequía,

la falta de acierto.

Mala puntería

y un vaso desierto.

Mi boca se queda sin salvas,

mis manos solo abrazan humo

tu sombra proyecta un enjambre de heridas de bala.

.

Cargador vacío,

el pulso que tiembla,

brillo mortecino

de un arma cargada de niebla.

Apunto hacia donde hubo un alma.

Disparo palabras, presumo.

Derribo un esbozo de verso, un ángel sin alas.

.

La falta de tino,

el tiro impreciso,

botellas de vino.

Incerteza exacta del suelo que piso.

Y bajo los brazos, vencido.

Con pólvora negra perfumo

los ecos de un disparo errado, de un tiro perdido.

.

gun

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Esta entrada fue publicada el junio 18, 2013 por en La maniobra de Heimlich (poesía).
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