Tus ojos, mis manos, y otros desiertos.

—Hace más de trescientos poemas que no escribo la palabra horizonte. Por algo serás. 'Será', en "Pintura roja y papel de fumar".

pareidolia

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Compartimos el hieratismo
de las caras de los objetos,
la sonrisa helada
del gesto perpétuo.

La elasticidad húmeda de la víscera,
compartimos,
y el empujón hidráulico del latido
que bombea y agrieta,
que escarcha y anima.

Nos duele el semblante de la estatua,
nos agita la pose del silente,
el óxido en el cauce de la arruga
del iris metálico del insecto.

Así reclamo tu noche como una patria,
tomo posesión del instante concreto,
conquisto tu rostro para mi memoria
y sincronizo mis sombras con tus eclipses.

lavabo

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Esta entrada fue publicada el febrero 18, 2014 por en Como quien de eterno caer padece.
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