Tus ojos, mis manos, y otros desiertos.

—«Hace más de trescientos poemas que no escribo la palabra horizonte. Por algo serás». 'Será', en "Pintura roja y papel de fumar".

lapicero (lápiz + cero)

_____________

como un apéndice sostengo
entre el índice, el medio
y el pulgar opuesto,
un cartucho de dinamita
con la mecha encendida

guarda en la recámara todas las lluvias,
las secantes y las paralelas,
las curvas,
y los jadeos de las sinalefas

es fácil echarle
la culpa
al lapicero,
y afilarlo con una navaja
—no con un sacapuntas de esos
en dónde lo haces girar sobre su eje
causándole vete a saber
qué mareos, qué vértigos, qué olvidos—

un arma precisa
que puedas empuñar
y clavar
en un papel o en la misma carne,
o dibujar el contorno de tus párpados
o explicar la sal de tus gemidos

incluso podrías
quebrarlo y hacer arder sus extremos

pero de sobra sabes
que los zurdos emborronamos
el blanco de cualquier página,
y acabamos con los nudillos
perdidos de oscuro hollín

__________

lapiz

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada el abril 21, 2014 por en Como quien de eterno caer padece.
Follow Tus ojos, mis manos, y otros desiertos. on WordPress.com

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 404 seguidores

A %d blogueros les gusta esto: