Tus ojos, mis manos, y otros desiertos.

—Hace más de trescientos poemas que no escribo la palabra horizonte. Por algo serás. 'Será', en "Pintura roja y papel de fumar".

andar por casa


 

_

Detrás de este triste espectáculo de palabras,
tiembla indeciblemente la esperanza de que me leas,
de que no haya muerto del todo en tu memoria...”_
Julio Cortázar. Papeles Inesperados.

 

Puede que sea tiempo de eso,
de esciribir, aunque sean los epitafios
tatuados en la piel de las manos,
aunque sean gestos silentes
dibujados en el aire inmóvil.
Tiempo de cavar zanjas con palabras
para que tropieces en una
cualquier día de estos
y te acuda esa sonrisa tuya
anudada a la estela de un recuerdo.
Puede que yo, entretanto,
me dedique a la caligrafía sistemática
—con la insistencia de un loco,
con la mirada de un niño—
del registro de todas las veces
que viniste tal y cómo estabas.
Mientras, desde un rincón de la sala,
me mirarán, como pájaros mojados,
unas zapatillas de andar por casa.

_

alambrada1

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada el enero 23, 2015 por en de ese arte (cuaderno de invierno).
Follow Tus ojos, mis manos, y otros desiertos. on WordPress.com

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 363 seguidores

A %d blogueros les gusta esto: