Tus ojos, mis manos, y otros desiertos.

—Hace más de trescientos poemas que no escribo la palabra horizonte. Por algo serás. 'Será', en "Pintura roja y papel de fumar".

concéntrica


 

_

No consigo identificar la fuente,
no logro determinar su origen,
ni su cosmogonía.
Pero cuando llega
—a pesar del hermetismo,
aún contando con ese desconocido
lenguaje de la mímica del silencio—,
puede más que yo. Anula la luz
y el recuerdo. Funde a negro
el efecto placebo del espejismo.
Insufla vida a mi mano,
emerge de las paredes,
separando una sombra
de entre las sombras amontonadas.
Recorre el torrente sanguíneo,
se instala en la corriente eléctrica
del nervio y del párpado
que tirita y decodifica
los temblores.
Anida, concéntrica, la mañana,
en todas las mañanas pasadas,
mientras, sin determinar la fuente,
te escribo.

_

concentric

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Esta entrada fue publicada el febrero 17, 2015 por en de ese arte (cuaderno de invierno).
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