Tus ojos, mis manos, y otros desiertos.

—«Hace más de trescientos poemas que no escribo la palabra horizonte. Por algo serás». 'Será', en "Pintura roja y papel de fumar".

#140


 

_

Despierto
a ciento cuarenta
pulsaciones por minuto.

Creo.

Y creo haber estado soñando
con bailar contigo
en habitaciones desiertas,
en un crepúsculo suspendido
de videoclip.

Digo.

Digo bailar, y no otra cosa,
en esta ocasión.
Digo movernos abrazados
a un ritmo indeterminado.
Y entre nosotros.

Claro.

Pero esa taquicardia
no es del esfuerzo.
En todos los sueños, todos,
somos casi invencibles.

Dicen.

Esa urgencia del músculo
debe ser causada,
únicamente,
por el hecho de despertar
acompasado a ciento cuarenta
pulsaciones de ausencia.

Supongo.

_

200_s

Deja un comentario

Información

Esta entrada fue publicada el marzo 16, 2015 por en de ese arte (cuaderno de invierno).
Follow Tus ojos, mis manos, y otros desiertos. on WordPress.com

Introduce tu correo electrónico para suscribirte a este blog y recibir avisos de nuevas entradas.

Únete a otros 166 suscriptores