Tus ojos, mis manos, y otros desiertos.

—«Hace más de trescientos poemas que no escribo la palabra horizonte. Por algo serás». 'Será', en "Pintura roja y papel de fumar".

06:00 a.m.

____________________________

_

_

_

Levanto la cabeza y me doy cuenta
de la desaparición de la escenografía
del sueño, de la invasión discreta
de la realidad ante mis ojos.
Se desvanece la bruma y se enfoca.
Me doy cuenta. Caigo en la cuenta.
Me soy cuenta. Caigo.
Cuento hasta diez. Hago mis cuentas
y las de los haces de fibras
que deben contraerse en los músculos
para alzarme. Cuento, para hacerlo
con la experiencia de todos los días pasados
y con la promesa, cuento, de los venideros.

He perdido la cuenta de las mañanas,
y de los cuentos.
Cuento con que leas estas palabras,
y me cuentes. O ajustemos las cuentas.

_

909

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada el junio 1, 2015 por en Lecciones de anatomía para suicidas inexpertos.
Follow Tus ojos, mis manos, y otros desiertos. on WordPress.com

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 378 seguidores

A %d blogueros les gusta esto: