Tus ojos, mis manos, y otros desiertos.

—Hace más de trescientos poemas que no escribo la palabra horizonte. Por algo serás. 'Será', en "Pintura roja y papel de fumar".


 

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Una bombilla fundida es una fruta huera
en la que crece la noche. Permanece
colgada, inmóvil, tornando la electricidad
en tiniebla. Incluso de día
acciono, ofuscado, el interruptor
para que la penumbra inunde el cuarto
y yo pueda —después de limpiar
los restos de luz de su corteza—
morder la piel de cristal y la pulpa oscura,
hasta el filamento.

La digestión de ese alimento
es una cosa extremadamente curiosa.

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curso-de-retiro-bombilla-fundida-Aneto

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Esta entrada fue publicada el junio 14, 2016 por en Uncategorized.
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