Tus ojos, mis manos, y otros desiertos.

—«Hace más de trescientos poemas que no escribo la palabra horizonte. Por algo serás». 'Será', en "Pintura roja y papel de fumar".


 

_

_

_

_______ XLII

_

Era eso. Era casi eso.
Era volver hacia adentro los ojos
para ver si la luz es suficiente
dentro —no existe esa osmosis
lumínica entre la casa del fantasma
y el mundo exterior—, aunque uno
abra la boca como si estuviera
bostezándole al sol. Era casi eso.
Saberse de memoria un cuerpo,
como quien anda a tientas
por las estancias, evitando muebles
y reconociendo esquinas, trancos,
interruptores. Era eso,
andar descalzo, notar
la sal del viento en la cara
y el vaho en la espalda del vaso
o de la noche. Era casi eso,
esperar a que caigan todas
las hojas de los castaños
para explicar sólo una. Hundir
las manos en la tierra
para ver de qué está hecha la tierra
y de qué están hechas las manos.
Era eso. Era casi eso.
Conocer el lugar en el que se cruzan
el tiempo y el espacio
en la piel del paladar.

_

tumblr_static_tumblr_static__640

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada el agosto 29, 2016 por en Uncategorized.
Follow Tus ojos, mis manos, y otros desiertos. on WordPress.com

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 378 seguidores

A %d blogueros les gusta esto: