Tus ojos, mis manos, y otros desiertos.

—«Hace más de trescientos poemas que no escribo la palabra horizonte. Por algo serás». 'Será', en "Pintura roja y papel de fumar".

lo que ves




lo que ves,
justo antes de que Morfeo venza,
te acuna y te envuelve la consciencia,
te libera y te ata a la frontera
entre el sueño y la pesadilla:

una penitencia del fantasma
que abandona los mandos de la máquina
y descansa en un rincón del cráneo

acuden entonces
lo que no ves, lo que no oyes, lo que no
tocas, abrazados entre sí
y a un árbol de tronco oscuro
y esqueleto de ramas desnudas
que proyecta a tus pies laberinto de sombras
con la luz de un eclipse de carne

duermes y ves
el envés de las hojas inexistentes,
el verde cristal esmerilado
tras el que reside ese yo que no duerme,
que no reposa, que no cesa en su fe,
duermes y la sintonía inaudible
late en el tímpano de la duermevela,
duermes y tocas la entraña de la noche
mientras gira el planeta, mientras
duermo anclado al hueso de tu cadera


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Esta entrada fue publicada el marzo 1, 2022 por en Uncategorized.
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