Tus ojos, mis manos, y otros desiertos.

—«Hace más de trescientos poemas que no escribo la palabra horizonte. Por algo serás». 'Será', en "Pintura roja y papel de fumar".

tratado bifocal de la duermevela





No, no se difuminan los bordes
de la vida cuando acude
─como la nieve que leve cae
en esas bolas que algunos regalan─
el sueño a nuestro cuerpo.

No se desvanecen ni colores
ni formas cuando el sopor
─como un ejército de insectos─
opera su callada invasión.

Entonces todo se ve más claro,
más nítido, más real, en el instante
─como cuando tomas el último
tren de vuelta a casa─ en el que
te releva el sabio fantasma

del trámite de la consciencia.



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Esta entrada fue publicada el marzo 11, 2022 por en Uncategorized.
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