Tus ojos, mis manos, y otros desiertos.

—«Hace más de trescientos poemas que no escribo la palabra horizonte. Por algo serás». 'Será', en "Pintura roja y papel de fumar".

segunda ecuación del cansancio derivado de un virus



Se formula dividiendo
las horas efectivas de sueño
entre las pocas ganas de bajar la escalera
y partirle la cara a un mundo
cada vez más agrietado y más corto.

El resultado hay que multiplicarlo
por la constante universal del desconsuelo.
luego se le resta el tamaño,
en centímetros, de la cicatriz,
así como las décimas de fiebre.

Finalmente, elévalo
al número de días que llevas sin verla
y recita la cifra en voz alta mientras
descansas. No sirve para mucho, pero
te mantiene un rato ocupado,
a pesar del contagio.



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Esta entrada fue publicada el junio 14, 2022 por en Uncategorized.
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