Tus ojos, mis manos, y otros desiertos.

—«Hace más de trescientos poemas que no escribo la palabra horizonte. Por algo serás». 'Será', en "Pintura roja y papel de fumar".

posavasos

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Si se ejercía una presión suficiente
en una porción de aquella carne
viraba por un momento de su tono de vida,
a una palidez transitoria.
Luego recobraba su aliento y su capilaridad.

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De la misma manera,
si se empujaba con la fuerza necesaria,
se derrumbaban los muros, y se alzaban
barricadas con los escombros y los adoquines,
y senderos con las arenas de las playas.

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Pero todo eso pasaba cuando yo era mayo
y tú primavera tardía estallando en las horas perezosas.
Cuando se empapaban los posavasos
de las tardes sin las prisas, de las risas sin nevera,
de un hambre de caricias tiritando en la sien.

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Si se apretaban fuerte los párpados
durante el tiempo suficiente,
aparecían destellos intermitentes
que anidaban en los postes eléctricos
de las aves migratorias.

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Y mientras tú dormías
yo copiaba en el dorso de los posavasos
los versos que imaginaba escritos en las fachadas.

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posavasos2

 

4 comentarios el “posavasos

  1. Anatomía de la Intimidad
    abril 11, 2014
    Avatar de artbcnart

    grande

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  2. Enrique Clarós
    abril 11, 2014
    Avatar de Enrique Clarós

    Como quien de eterno fluir fluye…

    Me gusta

  3. elhombrelephante
    abril 11, 2014
    Avatar de elhombrelephante

    De eso se trata, Enquique, gracias!

    Me gusta

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Información

Esta entrada fue publicada el abril 11, 2014 por en Como quien de eterno caer padece.
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