XVI
_ _ _ Lo creáis o no, una vez tuve una herida móvil. No recuerdo si me la produjo la esquina de una despedida o el canto oxidado de … Sigue leyendo
XV
_ _ _ No soy un tipo de una pieza. Las grietas que ostento no son los miembros resquebrajándose, si no las cicatrices de alguna fractura anterior. No soy … Sigue leyendo
XIV
_ _ _ Las huellas son a la ceniza lo que la ola a la arena: una impresión en negativo, efímera, perecedera —ahora agua que se filtra, ahora viento … Sigue leyendo
XIII
_ _ _ Hace cuatrocientos años sobre un escenario, o en la cabeza de un poeta, el rey Lear reclamaba una noche que no tuviera compasión ni de los … Sigue leyendo
XII
_ _ _ Un acuerdo entre la huella dactilar y el pezón, entre el extremo afilado del diente y esa porción de piel cercana a la clavícula. Un pacto … Sigue leyendo
XI
_ _ _ Hablábamos, entre risas, de esa trilogía del desconsuelo: las neveras vacías, los otoños sin lluvia, y las camas con colchones de arena. Era fácil decir todo … Sigue leyendo
X
_ _ _ Miro a través de una rodaja de limón y veo la majestuosa vidriera de una catedral. Dios y la luz —acaso la misma cosa— untando el … Sigue leyendo
IX
_ _ _ El tiempo como una cuerda tendida de izquierda a derecha. Un remedo de horizonte con sus cordilleras y sus nudos, con tramos destrenzados amenazando el desgarro. … Sigue leyendo
VIII
_ _ _ Abandonaré esta playa como la culebra abandona jirones de escamas en la zarza y el brezo. Dejaré seis huellas, siete, a lo sumo, para que la … Sigue leyendo
VII
_ _ _ No trato de ser capaz. Ni siquiera lo intento. No me empeño en la probatura, ni trato de hallar la reacción —atávica, química, alquímica— del nitrato … Sigue leyendo